
Navidad es una época especial y mágica, llena de tradiciones. La festividad nos evoca en las grandes comidas con la familia y los amigos. Canelones, escudella y carne de olla, zarzuela de marisco, asado… y de postre, los tradicionales turrones, barquillos y polvorones. Y llegados a este punto, es imprescindible una buena sobremesa, con un buen café. Es el momento ideal para preparar y vestir esta bebida de forma exclusiva, la protagonista de las tertulias que pueden alargarse hasta la medianoche.
Capuchino, americano, espresso, cortado, carajillo, irlandés, bombón… las opciones son infinitas, pero es necesario darles un plus de festividad y prepararlos con detalle, según los gustos de los comensales. Se puede acompañar con un poco de licor, nata, canela o vainilla para darles un sabor y aroma especial. Y si desea sorprender a sus invitados, puede vestirlo con un capricho dulce: chips de chocolate, galletas, frutos secos picados o un poco de coco rallado.
Por tanto, si te gusta el café, no dejes de tomarlo después de comer o cenar para facilitar la digestión, ya que la cafeína estimula la liberación de enzimas del páncreas, permitiendo una digestión más rápida de las grasas y las proteínas de el estómago. Así te sentirás más ligero, con mayor energía y motivación. Disfrute de fiestas en familia y buena compañía, con una buena dosis de café como placer destacado de cualquier comida navideña.
¡Buenos cafés y felices fiestas!
