
Hasta hace poco el café era un producto industrializado y no se conocía su trazabilidad. Pero actualmente los consumidores somos más exigentes y queremos saber de dónde viene el café que consumimos, quién lo ha tostado y dónde se ha realizado el proceso.
La producción mundial de café se concentra básicamente en 7 países: Brasil, Vietnam, Colombia, Indonesia, Etiopía, Honduras y la India. Mi abuelo siempre decía que el café colombiano es el mejor café del mundo. Y cuánta razón tenía. Este país sudamericano posee condiciones climáticas muy favorables y una larga tradición en la producción de café de gran calidad. Es evidente que estas cualidades no las tenemos en los países europeos, y, por tanto, necesitamos importar el café de los países origen para poder consumirlo.
Lo que sí tenemos son grandes tostadores de café, que procesan el grano, lo torren, hacen mezclas, lo aromatizan, lo envasan y lo venden por todas partes. Y debemos cuidarlos, debemos proteger nuestra industria y sus trabajadores, para que su labor perdure en el tiempo. Al mismo tiempo saldremos beneficiados, disfrutando de las ventajas de la proximidad y la sostenibilidad que nos ofrece el café tostado en casa. Se trata de un café de gran calidad y 100% natural, sin conservantes ni aditivos, positivo por el planeta.
Cataluña está viviendo un boom de tostadores de café. ¡Aprovechémoslo!
Eva Salvat, periodista
