
Los investigadores informan de la primera aplicación de poso de café usado como recubrimientos de electrodos respetuosos con el medio ambiente para medidas de neuroquímica sensibles. El material podría ayudar a los científicos a controlar mejor la actividad cerebral y detectar niveles minúsculos de neurotransmisores.
Los investigadores presentarán sus resultados en la reunión de primavera del American Chemical Society (ACS).
La investigadora principal Ashley Ross, Ph.D., y su equipo han demostrado que los electrodos recubiertos con carbono de estos residuos pueden detectar trazas de niveles de biomoléculas in vitro. Según Ross, éste es el primer ejemplo de café residual que se reutiliza para aplicaciones de biodetección.
El procedimiento
Secaron el marco de café utilizado y los calentaron en un horno de tubos a unos 1.300 F. A continuación, añadieron el material a una solución de hidróxido de potasio para activar el carbón y abrir agujeros en la estructura.
Entonces, los investigadores volvieron a calentar la mezcla con nitrógeno gas para eliminar cualquier subproducto no deseado. Lo que quedaba era una pasta de tinta llena de manchas de carbono poroso. Como paso final, los investigadores diluyeron el barro con agua, en la que sumergieron los electrodos de fibra de carbono para cubrirlos con una capa de carbono poroso casi cien veces más delgada que el diámetro de un cabello humano.
Fuente de la noticia: Comunicaffe
