
El ISIC (Instituto de Información Científica sobre el Café) está rompiendo algunos mitos comunes sobre el impacto del consumo de beber café en la digestión y el trato gastrointestinal.
Astrid Nehlig, Ph.D., directora de investigación emérita del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia (INSERM) y autora de una reciente revisión de 194 estudios que investigan el impacto del café en el trato gastrointestinal, explicó que “El consumo de café sigue siendo un tema debatido en relación con los problemas intestinales o digestivos. Sin embargo, existe un número creciente de evidencias que sugieren que con moderación, el café puede tener algunos efectos útiles, incluida una asociación con niveles mejorados de microbiota en el intestino. A medida que aparecen nuevos datos y somos más conscientes de cómo gestionar nuestra salud de forma proactiva, es alentador ver que nuestro café de la mañana puede contribuir a ello”.
A continuación, se desglosan los mitos:
Mito 1: El café afecta a la digestión
Verdad: beber café con moderación (3-5 tazas al día 2 ) ayuda a estimular el proceso digestivo, especialmente la hormona digestiva gastrina y el ácido clorhídrico presentes en el jugo gástrico, ambos pueden ayudar a la descomposición de los alimentos en el estómago.
Además, el café estimula la secreción de colecistoquinina (CCK), una hormona que aumenta la producción de bilis, un líquido que descompone las grasas introducidas en el organismo por el trato digestivo.
Mito 2: El café aumenta los movimientos intestinales
Hecho: la mayoría de los alimentos y bebidas estimulan el movimiento en el intestino grueso, como parte del proceso digestivo. El café puede estimular la motilidad del colon tanto como los cereales, un 23% más que el café descafeinado o un 60% más que un vaso de agua y puede estar relacionado con un riesgo reducido de estreñimiento crónico.
Mito 3: Evite el café con el estómago vacío
Hecho: no existe ninguna investigación concluyente que sugiera que beber café con el estómago vacío puede causar efectos negativos en el proceso de digestión. Sin embargo, existe una creciente evidencia que informa que la bebida puede ofrecer un efecto protector contra algunos trastornos digestivos, incluida una asociación con un riesgo potencial reducido de cálculos biliares y pancreatitis, aunque todavía se necesitan más investigaciones.
Además, un metaanálisis independiente encontró que la investigación indica un posible efecto protector del café contra las enfermedades del hígado, incluido el carcinoma hepatocelular, uno de los tipos más comunes de cáncer de hígado.
Mito 4: el café afecta a las bacterias intestinales
Hecho: En cuatro estudios revisados, se encontró que los polifenoles presentes en el café pueden inducir cambios positivos en la composición de la microbiota intestinal, principalmente a nivel poblacional de bifidobacterio, consideradas “bacterias buenas”. Una microbiota sana puede ayudar a protegerse de las infecciones, apoyar al sistema inmunitario y contribuir a una digestión saludable.
Mito 5: beber café te deshidrata
Hecho: el componente principal del café es el agua. De hecho, el café negro contiene más de un 95% de agua. Aunque existe un interés significativo en si beber café se asocia con la deshidratación, la investigación descubre que beber café con moderación contribuye realmente a la ingesta general de líquidos y no comporta deshidratación ni pérdida significativa de líquidos corporales.
Fuente de la noticia: Comunicaffe
