
La humedad del frigorífico y el café no son compatibles, de ahí que los expertos no aconsejen almacenarlo en frío
Para responder a esta cuestión, debemos partir de la base de que el café tiene cuatro enemigos que pueden estropearlo: la luz, el calor, el aire y la humedad. Y precisamente es éste último el que dificulta que pueda guardarse en la nevera.
