
Es conocida la capacidad estimulante del café, pero pocos saben cómo consigue hacer realmente ese efecto en nuestro cerebro
Cada momento que pasas despierto tus neuronas están disparándose. Ésta actividad neuronal produce adenosina como resultado. La adenosina juega un papel importante en varios procesos metabólicos. De hecho, es parte de nuestra unidad básica de energía, el ATP o adenosina trifosfato.
El cerebro tiene receptores de adenosina, que monitorizan con atención el nivel acumulado, enviando señales de cansancio o sueños cuando la adenosina supera cierto umbral (no quiere que trabajes demasiado).
La cafeína, aquí es la gracia, tiene una estructura molecular similar a la adenosina, haciendo que sea también captada por los receptores de nuestro cerebro, pero sin activarlos. Esto inhibe parcialmente las señales de cansancio, permitiendo que se distingan libremente los estimulantes naturales del cerebro, como la dopamina o el glutamato.
